Contar con un administrador de fincas eficiente es fundamental para que una comunidad funcione correctamente. Sin embargo, cuando el servicio no cumple con las expectativas, surgen problemas de gestión o falta de transparencia, es totalmente legítimo que los propietarios se planteen un cambio. En esta guía te explicamos cómo hacerlo de forma clara y segura.
1. Revisar el contrato vigente
Antes de iniciar cualquier acción, es fundamental revisar el contrato firmado con el administrador actual. Debes comprobar:
- El plazo de duración.
- Las condiciones de renovación o rescisión.
- Si existe alguna cláusula de preaviso o penalización.
Esto permitirá saber en qué momento se puede proceder al cambio y en qué condiciones.
2. Incluir el punto en el orden del día
El siguiente paso es convocar una Junta de Propietarios e incluir en el orden del día el punto específico: “Cese del actual administrador y designación de uno nuevo”. Para que la decisión tenga validez legal, este tema debe estar claramente indicado en la convocatoria y ser tratado durante la reunión.
3. Celebrar la Junta y votar
Durante la junta, se presentarán los motivos para el cambio y se podrán valorar propuestas de nuevos administradores. Para aprobar el cese del actual y la designación de uno nuevo, se requiere una mayoría simple(más votos a favor que en contra de los presentes y representados).
4. Comunicar la decisión al administrador saliente
Una vez aprobada la decisión en Junta, debe comunicarse formalmente al administrador actual, preferiblemente por escrito. En esta comunicación se incluirá la fecha de finalización del servicio y se solicitará la entrega de toda la documentación de la comunidad: actas, balances, contratos, datos de proveedores, etc.
5. Incorporación del nuevo administrador
El nuevo administrador, una vez designado, se encargará de gestionar la transición. En Gesfinca, por ejemplo, nos aseguramos de que el traspaso de información y responsabilidades se realice de forma ordenada, transparente y sin afectar al funcionamiento diario de la comunidad.
6. Inscribir el cambio en el Registro de la Propiedad
Aunque no es obligatorio, se recomienda inscribir al nuevo administrador en el Registro de la Propiedad para reforzar su representación legal en nombre de la comunidad, especialmente si va a firmar contratos o actuar ante organismos oficiales.
Cambiar de administrador de fincas es una decisión importante, pero también una oportunidad para mejorar la gestión, la comunicación y el bienestar de la comunidad. Si notas falta de transparencia, problemas de mantenimiento o desorganización en las cuentas, es momento de actuar.
En Gesfinca, acompañamos a las comunidades en este proceso con total profesionalidad y cercanía. Si estás valorando un cambio, no dudes en contactarnos: resolveremos tus dudas y te ayudaremos a dar el paso con seguridad.




